viernes, 27 de noviembre de 2015

¿Quién soy yo para juzgarte cuando tú nunca me has juzgado?
Tal vez creas ver reproche escondido entre mis ojos,
Pero es angustia, es desconsuelo, es desasosiego, al ver como te autodestruyes
Pero tú, tu no eres la destinataria de mi sufrimiento.
No, todo ese dolor que se desborda por mis ojos es mi alma gritando que haga algo,
Que no me quede impotente, pedido pasta siempre en el vacío
Drenado de lo poco que quedade mi ser
al darme cuenta de que soy incapaz de lo único preciado que me queda.
Por eso me rompe el corazón verte así,
porque me recuerda que no puedo rogarte en egoísta deseo de vivir
que no me destruyas a mi también en tú afán de destruir tú mundo